La voz del pueblo hecha pedazos

El subcomandante Marcos en la plaza San Francisco en la ciudad de Morelia./Foto de Víctor Camacho

En los últimos días, durante la visita de la Otra Camapaña a tierras michoacanas, tuvimos la oportunidad de ser testigos de la basura, lambisconería y talante reaccionario de la mayoría de los medios periodísticos locales. Se salvan (y a veces les cuesta trabajo) medios como Cambio de Michoacán, y La Jornada Michoacán. Los demás, encabezados por La Voz de Michoacán (la supuesta "voz del pueblo hecha periódico"), se dedicaron a desprestigiar y a hacer opinión en contra de toadas las actividades de la comitiva zapatista. Es indignante y a veces hasta desesperanzado el tono panipuritano (del PAN y puritano) disfrazado de periodismo crítico.

Subrayo un caso particular por que me parece de lo más antiético: en la edición del viernes 7 de abril, en la sección de Opinión de La Voz, apareció un artículo escrito por Armando González Carrillo titulado "Marcos el Delegado Zero". El tono de la colaboración es conciliador y de apoyo al trabajo de los zapatistas y el Delegado Zero; sin embargo, nos encontramos con que en una parte del cuerpo del artículo aparece un entresacado (un recurso editorial clásico); los entresacados, como su nombre lo dice, son estractos del cuerpo del texto que resultan de particular importancia por sostener una idea interesante o importante según el discurso desplegado por el autor del artículo. En este artículo nos econtramos con que aparece este etresacado: "Marcos tiene razón, se requiere una revolución, pero debe ser cultural, social y política, pero se niega [el subrayado es mio]", esa última parte, la de "pero se niega" no existe en el cuerpo del texto, es una invención del editor o del formador de dicha página, el autor del artículo jamás dice eso. El texto sin manipulaciones es el siguiente: "Si, Marcos tiene razón, se requiere una revolución, pero debe ser cultural, social y política y por desgracia, hay quienes no se han resuelto a consturir esa República Social, de hombres libres, de pueblos libres, por la vía de la Revolución Democrática". Jamás aparece el "pero se niega". Ahí encontramos una ofensa no sólo para con el lector, sino para con el columnista también.

En otra nota de ese mismo día, aparece un apartado, al más puro estilo reaccionario-retrógrado, donde el reportero, en la reseña de la última actividad pública de la Otra en suelo michoacano, se le ocurre escribir: "no faltó el chavo que, en una esquina, concentrado, 'preparaba' un cigarro de mariguana". Es estúpida y ofensiva la insinuación. Es la invocación de mal a partir de un signo mínimo, una especie de metonímia burda con la que todo un movimiento puede ser denigrado y descalificado a partir de una supuesta muestra de uno de esos vicios propios de malandrines y gente sin futuro. Es indignante. Que se deje de decir estúpidez y media por un porrito, y que mejor se haga un juicio público por la ineptitud en atender problemas como los ajustes de cuentas de narcotraficantes. Vaya, lo que nos faltaba: "la voz del pueblo hecha periódico". Si esa es la voz del pueblo entonces no hay esperanza para este pueblo.

A continuación transcribo una nota de Antonio Aguilera. Me parece que Antonio también se encarga de expresar un poco esa indignación que se despierta por causa de los reaccionarios ineptos que tienen amarrada la ciudad.


LAS INTERVENCIONES FUERON REALIZADAS DURANTE LA MADRUGADA DEL JUEVES
Encapuchan simpatizantes del EZLN
las principales esculturas de Morelia


Por Antonio Aguilera

Algunas de las efigies, bustos y estatuas de las plazas de Morelia amanecieron cubiertas con pasamontañas, en acción orquestada por grupos simpatizantes de la Otra Campaña del EZLN, a manera de expresión y de protesta en una ciudad donde las piedras valen más que la gente.


En la madrugada de este jueves las estatuas ubicadas en el Jardín de las Rosas (Miguel de Cervantes y Vasco de Quiroga), de la Plaza del Carmen (Santos Degollado y Epitacio Huerta), la plazoleta de la Casa de la Cultura (Antonio de Mendoza), el Pípila, la plaza Melchor Ocampo y el prócer que la enaltece, Las Tarascas, y el monumento de los Constructores de la Morelia, el cual está al inició del Acueducto, lucían los pasamontañas y paliacates, distintivos de los militantes del EZLN.

Todavía al mediodía algunas de las efigies ostentaban los signos zapatistas y carteles con mensajes alusivos a Chiapas y con recordatorios de los indígenas asesinados por priístas en Acteal, ante la incredulidad, admiración, desaprobación y sorpresa de los transeúntes que a pie o automóvil circulaban en los alrededores de los monumentos.

El acto, que fue realizado en las primeras horas del día, sorprendió además a las fuerzas de seguridad y jardineros de las plazas, de la misma manera pasó inadvertido para gran parte de la ciudadanía.


No obstante las reacciones fueron de indiferencia y enojo, como lo manifestaron diversos medios de comunicación: "Sí, sí, estamos transmitiendo en vivo desde el Jardín de las Rosas, el cual fue víctima de un atentado, de un acto vil contra los monumentos históricos, contra el Patrimonio Cultural de la Humanidad". La historia de la antigua Valladolid fue trastocada, no cabe duda, por este singular acto que puede interpretarse como vandalismo o, como expresó un grupo de jóvenes que se detuvo ante los monumentos: "Una intervención artística del espacio urbano".

Pero no faltó quien acusó directamente al subcomandante Marcos de haber ordenado "el ataque", o de calificar a estas expresiones hechas de tela y papel, como el "peor atentado contra los monumentos" turísticos..., perdón, "históricos de esta capital".

Sin embargo, el hecho fue una expresión de la Morelia subversiva, la de los jóvenes que no están de acuerdo con la política, visión, opinión y legislación que impera en la ciudad.

Mientras, los cancerberos del Centro Histórico desgañitaban contra "la ignominia" de los jóvenes, que fueron calificados de delincuentes en reiteradas ocasiones. Mientras que, a manera de contracampaña, otros jóvenes pegaban carteles que exigían la detención del Delegado Zero. Un indígena de Santa Clara del Cobre escribió: "500 años tuvimos el rostro destapado y nunca nos miraron, ahora que nos lo cubrimos nos quieren ver".

Después de terminado el último mitin de la Otra Campaña en su recorrido en Michoacán, los pechos insuflados por el mensaje progresista buscaban en qué tipo de praxis descargar sus ideas y la rabia de algunos comunicadores hurgaba en qué micrófono descargar su ira.

(Las fotos de las estatuas son de Eduardo Herrejón)

Comments

Evolución Aire said…
Tal vez de igual forma, se sepa realmente tan poco de la famosa ley televisa, digo, en general se lee lo que caen en chismes pero creo que realmente hay desinformación de la misma...silenciar...el mal que más daña...pero como dice por ahí, aquí nos toco vivir...desde la Montaña...
Anonymous said…
Heyy!!!!
te digo q soy orgullosamente
seguidor de el movimiento y se me hace una ofensa que "changos capitalistas" traten de usar esta campaña para sus fines meramente personales............
Marcos tiene razon con el go0bierno panista nunca llegaremos a otro lado mas que ala pobresa extrema..........
pero si tambien se requiere que se vaya preparando al pueblo para poder obtener lo que se quiere
y no solo una campaña mas de tantas y tantas revoluciones que sse han querido hace y namas no se hcen
Buenos articulos

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