Nueva temporada

Hoy por fin hemos tenido una noche con lluvia. Hace más de dos semanas que las tardes eran nubladas y las noches con amenaza de lluvia, pero al final no pasaba nada, las nubes desaparecían y el termostato seguía a 28 grados centígrados. Hoy el termómetro marca 19 grados. Dos meses sin escribir y de repente me encuentro impulsado a dejar constancia de que llovió. Llevo más de dos meses desempleado, no sé si me ha caído bien o mal, pero sé que tengo más deudas que nunca: préstamos del banco, cuentas del teléfono y una cifra nada despreciable que debo pagar a la universidad (de la que salí hace casi dos años) para que me entregue mi título. Después de unos meses de descanso, sin preocupaciones ni nada, me han vuelto unas manchas en la barbilla que salían cuando estaba bajo mucha presión en el trabajo: somatizo mi estado de ánimo. He leído de manera irregular, pese a las promesas de gloria bibliofílica que me deparaba el desemeplo: un mes no leí nada, el otro retomé el ritmo trabajosamente: Niebla, La insoportable levedad..., Pastoral Americana, El Golem. Compré también unos cuantos volúmenes a 25 pesos en una mega comercial mexicana: Flores, Inglaterra, Inglaterra, El sueño de la historia y un libro de ensayos breves de Christopher Domínguez; los primeros tres son novelas. Venticinco pesos por volumen justifican el gasto. Es de madrugada y en la ventana ya empezaron a cantar los pájaros (creo que son golondrinas). No tengo sueño. Tengo sed y un poco de hambre, pero lo más seguro es que no bajaré a la cocina a preparar algo.

Me doy cuenta que mientras escribo rememoro inconscientemente el estilo de escritura de autores que me gustan, de amigos y de otros blogeros. Esta especie de memoria literaria viena acompañada con las caras: el estilo tiene rostro. Creo que empezaré, aunque no puedo asegurar nada, a escribir de nuevo... lo presiento. Nada del otro mundo, lo mismo de siempre, pero con más memorias encima.








... tampoco he leído a Bolaño desde Lisboa. A Borges no se diga...

Comments

Casualmente yo estoy de vuelta también, en un descuido y nos empujamos.
abrazo
ricardo said…
Pues que bueno que sigas escribiendo y leyendo aunque no como pensabas. A mi ya me aburrió mi blog o mas bien no tengo nada que valga la pena escribir o postear o tal vez según yo sí pero no se como hacerlo que valga la pena para leerse. Tampoco ya no tengo mucho ánimo de escribir ni de leer, el trabajo me estresa y todavía no empiezan los chingadazos de verdad. Mr. Hyde toma su posción cada fin de semana y cada vez mata más al Dr. Jekyll

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