Ayer, después de un viaje en carretera de cuatro horas, por tierra caliente michoacana, de noche, a una velocidad más o menos considerable y cientos (creo que miles) de curvas, cervezas y redbulles, unos amigos y yo descubrimos una verdad casi metafísica, una verdad que pudimos resumir en un aforismo:

Los burros son mariguanos

Comments

Dorotea said…
¡Ah qué buena onda!

Está muy muy chido, su amiga debe estar muy agradecida por recordarla jeje...

Un abrazo
Ricardo said…
Yo más bien conozco vacas, y ahí se van dando machín.

Popular Posts